La volatilidad del yen inyecta incertidumbre a las hipotecas multidivisa
La crisis japonesa ha vuelto a traer a un primer plano las hipotecas multidivisa. Dos años de preocupaciones no han sido suficientes y esta semana las oscilaciones vividas por el yen se han convertido en una nueva fuente de inquietud para quienes contrataron este tipo de créditos.
En los dos últimos días el índice de volatilidad del yen ha pegado una fuerte subida y un brusco bajón, ahora el mercado parece no esperar grandes movimientos y se ha quedado más relajado tras la intervención del G-7 para frenar el avance del yen. Una noticia que aliviará a quienes han contratado una hipoteca en yenes, que temblaron cuando el jueves la moneda nipona tocó máximos desde la II Guerra Mundial. El viernes la moneda japonesa sufrió su mayor caída en dos años respecto al dólar y perdió un 3,8% frente al euro.
Un cliente de este tipo de hipoteca comenta a Cotizalia su inquietud por los últimos acontecimientos y recuerda que, en realidad, lleva así un tiempo: “Es una preocupación, claro, porque ves que todos los días vas debiendo más (hay que estar muy mentalizado, ya que se debe más de forma "virtual") y cuando parece que la cosa va a ir mejor, surge algo que hace que otra vez el yen se fortalezca o que el euro se caiga”.
Además, explica que la revisión es mensual, tomando como referencia el Libor JPY 1M, por lo que, “mientras lo que pago en yenes es muy similar todos los meses (en torno a 103.000 JPY), resulta que de un mes a otro, por tipo de cambio, me puede llegar a variar hasta 30 euros”.
Sin embargo, los expertos restan importancia al efecto del terremoto y la crisis nuclear de Japón sobre las hipotecas en yenes y comentan que a medio plazo “no esperan grandes variaciones” para estos créditos.
El departamento de análisis de Bankinter ha destacado en un informe que "las fuerzas apreciatorias y depreciatorias estarán muy equilibradas, pero si rompen en alguna dirección creemos que sería depreciatoria más bien hacia 115 yenes en una primera etapa".
Además, los expertos del banco, uno de los que ofrece este tipo de hipotecas, señalan que “con muchos puertos y aeropuertos destruidos Japón no puede permitirse que la apreciación del yen obstaculice aún más sus exportaciones, por lo que el Banco de Japón seguirá inyectando abundante liquidez, que es una fuerza depreciatoria muy poderosa”. De hecho, la autoridad monetaria nipona ha realizado ya inyecciones superiores a 460.000 millones de euros (en yenes) desde que tuvo lugar el tsunami.
Las hipotecas multidivisa se pusieron de moda hace unos años, con el ‘boom’ inmobiliario y apoyadas en la tendencia alcista del euro, pero han dejado de ofrecerse de forma activa en las entidades como consecuencia de la crisis desatada en 2007 que ha derivado de los problemas de las ‘subprime’ a la crisis soberana en Europa y han propiciado la fuerte apreciación del yen.
“Antes de la crisis, mientras el euro se apreciaba, el volumen que tenía que pagar el cliente iba disminuyendo y ahí había una oportunidad, pero ahora existe mucha volatilidad”, comentan fuentes del sector. Este tipo de productos están dirigidos a clientes con altos ingresos y sofisticados y se trata de un grupo “muy marginal”.
El euro mantuvo una tendencia alcista frente al yen coincidiendo con el ‘boom’ del ladrillo y entre marzo de 2007 y agosto de 2008 osciló en torno al nivel de los 160 yenes, pero a partir de ese momento cambió la evolución y la divisa nipona empezó a tomar impulso por el incremento de la demanda, ya que se considera al yen como un activo seguro en tiempos de crisis.
Esto hizo que el euro cayese entre agosto y octubre de 2008 un 31% hasta los 116 yenes y desde entonces no ha conseguido recuperarse. Desde los máximos de julio de 2008 el euro ha perdido un 32% de su valor respecto a la moneda nipona, algo que ha repercutido en el coste de las hipotecas en este tipo de divisas.
En los dos últimos días el índice de volatilidad del yen ha pegado una fuerte subida y un brusco bajón, ahora el mercado parece no esperar grandes movimientos y se ha quedado más relajado tras la intervención del G-7 para frenar el avance del yen. Una noticia que aliviará a quienes han contratado una hipoteca en yenes, que temblaron cuando el jueves la moneda nipona tocó máximos desde la II Guerra Mundial. El viernes la moneda japonesa sufrió su mayor caída en dos años respecto al dólar y perdió un 3,8% frente al euro.
Un cliente de este tipo de hipoteca comenta a Cotizalia su inquietud por los últimos acontecimientos y recuerda que, en realidad, lleva así un tiempo: “Es una preocupación, claro, porque ves que todos los días vas debiendo más (hay que estar muy mentalizado, ya que se debe más de forma "virtual") y cuando parece que la cosa va a ir mejor, surge algo que hace que otra vez el yen se fortalezca o que el euro se caiga”.
Además, explica que la revisión es mensual, tomando como referencia el Libor JPY 1M, por lo que, “mientras lo que pago en yenes es muy similar todos los meses (en torno a 103.000 JPY), resulta que de un mes a otro, por tipo de cambio, me puede llegar a variar hasta 30 euros”.
Sin embargo, los expertos restan importancia al efecto del terremoto y la crisis nuclear de Japón sobre las hipotecas en yenes y comentan que a medio plazo “no esperan grandes variaciones” para estos créditos.
El departamento de análisis de Bankinter ha destacado en un informe que "las fuerzas apreciatorias y depreciatorias estarán muy equilibradas, pero si rompen en alguna dirección creemos que sería depreciatoria más bien hacia 115 yenes en una primera etapa".
Además, los expertos del banco, uno de los que ofrece este tipo de hipotecas, señalan que “con muchos puertos y aeropuertos destruidos Japón no puede permitirse que la apreciación del yen obstaculice aún más sus exportaciones, por lo que el Banco de Japón seguirá inyectando abundante liquidez, que es una fuerza depreciatoria muy poderosa”. De hecho, la autoridad monetaria nipona ha realizado ya inyecciones superiores a 460.000 millones de euros (en yenes) desde que tuvo lugar el tsunami.
Las hipotecas multidivisa se pusieron de moda hace unos años, con el ‘boom’ inmobiliario y apoyadas en la tendencia alcista del euro, pero han dejado de ofrecerse de forma activa en las entidades como consecuencia de la crisis desatada en 2007 que ha derivado de los problemas de las ‘subprime’ a la crisis soberana en Europa y han propiciado la fuerte apreciación del yen.
“Antes de la crisis, mientras el euro se apreciaba, el volumen que tenía que pagar el cliente iba disminuyendo y ahí había una oportunidad, pero ahora existe mucha volatilidad”, comentan fuentes del sector. Este tipo de productos están dirigidos a clientes con altos ingresos y sofisticados y se trata de un grupo “muy marginal”.
El euro mantuvo una tendencia alcista frente al yen coincidiendo con el ‘boom’ del ladrillo y entre marzo de 2007 y agosto de 2008 osciló en torno al nivel de los 160 yenes, pero a partir de ese momento cambió la evolución y la divisa nipona empezó a tomar impulso por el incremento de la demanda, ya que se considera al yen como un activo seguro en tiempos de crisis.
Esto hizo que el euro cayese entre agosto y octubre de 2008 un 31% hasta los 116 yenes y desde entonces no ha conseguido recuperarse. Desde los máximos de julio de 2008 el euro ha perdido un 32% de su valor respecto a la moneda nipona, algo que ha repercutido en el coste de las hipotecas en este tipo de divisas.

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