Aumenta la morosidad en Málaga
Las crisis económica y consecutivas subidas de los tipos de interés -el euríbor, antes de empezar a bajar hace meses encadenó 20 subidas consecutivas- comienzan a pasar factura. En lo que va de año las demandas por impagos de hipotecas registradas en los juzgados de la capital representan ya la mitad de todos los procesos judiciales contabilizados en 2007. Si la desaceleración económica continua y el poder adquisitivo de las familias mengua, las demandas judiciales por impagos pueden duplicar las del año pasado.
En el primer trimestre del año -que aún no ha concluido- los reclamaciones de deudas por hipotecas registradas en los juzgados de primera instancia de la capital ascienden a 155. Son, prácticamente, la mitad de todas las presentadas en 2007, que ascendieron a un total de 305. Si las cifras siguen creciendo al mismo ritmo durante los próximos meses -dos demandas diarias- las hipotecas impagadas a final de año podrían duplicar a las del ejercicio anterior y triplicar las de 2006.
Normalmente, los bancos esperan al tercer mes de cuotas impagadas para presentar su requerimiento en el juzgado. No obstante, la Ley de Enjuiciamiento Civil da a los deudores una posibilidad para evitar la ejecución del embargo y no perder su casa. Así, si se trata de la vivienda habitual, es posible pagar las cuotas pendientes antes de enfrentarse al desahucio, pero abonando los plazos, sus intereses de demora y las correspondientes costas judiciales.
Los desahucios resisten
El complicado escenario económico parece no hacer, sin embargo, demasiada mella en las deudas por el alquiler de inmuebles. Al menos es lo que se desprende de las cifras recopiladas por el Decanato de Málaga, en las que estos procesos por desahucio se mantienen prácticamente invariables en el último año. Así de las 1.017 demandas registradas en 2006 se han pasado a las 1.008 contabilizadas en 2007.
«La legislación española protege al inquilino. Y aunque los trámites judiciales de desahucio son rápidos, aunque no tanto como en otros países de la UE, la recuperación por parte del propietario del inmueble ocupado es muy lenta y penosa. En pocos casos se produce antes de seis meses desde la presentación de la demanda en el juzgado», explica Francisca Castellano, secretaria judicial del Decanato de Málaga. «Esto -añade- repercute directamente en la decisión del arrendador que no se atreve ya a poner en alquiler el inmueble».
Para agilizar los desahucios, el Gobierno ha previsto la creación de juzgados especializados en esta materia, que en el caso de Málaga, entrarán en funcionamiento el próximo 28 de abril.
Sin embargo, pese a celebrar la apertura de un nuevo órgano judicial de primera instancia en la capital, no todos opinan que lo más conveniente sea su especialización en desahucios, algo que, por otra parte, debe decidir aún el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Los secretarios judiciales abogan por su no especialización y que este juzgado venga a desahogar la carga de trabajo de los ya existentes a los que llegan anualmente 2.400 asuntos, muy lejos de los 800 casos por juzgado y año, cifra que considera óptima el CGPJ.
Si bien estima necesario agilizar al máximo los juicios por desahucio, Francisca Castellano considera que es más urgente «reducir los trámites de la fase declarativa y una nueva regulación que facilite y acorte los procesos de notificaciones al demandado».
Actualmente la LEC exige encontrar personalmente al demandado o a un familiar para notificarle el desahucio, una tarea difícil, lo que puede alargar el proceso dos o tres meses. En el caso de Málaga, además, esto se une a la escasa plantilla del Servicio Común de Actos de Comunicación (SCAC), funcionarios encargados de realizar todas las notificaciones de los juzgados de la capital, que, según Castellano, «se mantiene en idéntico número que en el año 2000, pese haberse incrementado más del doble su trabajo.
En el primer trimestre del año -que aún no ha concluido- los reclamaciones de deudas por hipotecas registradas en los juzgados de primera instancia de la capital ascienden a 155. Son, prácticamente, la mitad de todas las presentadas en 2007, que ascendieron a un total de 305. Si las cifras siguen creciendo al mismo ritmo durante los próximos meses -dos demandas diarias- las hipotecas impagadas a final de año podrían duplicar a las del ejercicio anterior y triplicar las de 2006.
Normalmente, los bancos esperan al tercer mes de cuotas impagadas para presentar su requerimiento en el juzgado. No obstante, la Ley de Enjuiciamiento Civil da a los deudores una posibilidad para evitar la ejecución del embargo y no perder su casa. Así, si se trata de la vivienda habitual, es posible pagar las cuotas pendientes antes de enfrentarse al desahucio, pero abonando los plazos, sus intereses de demora y las correspondientes costas judiciales.
Los desahucios resisten
El complicado escenario económico parece no hacer, sin embargo, demasiada mella en las deudas por el alquiler de inmuebles. Al menos es lo que se desprende de las cifras recopiladas por el Decanato de Málaga, en las que estos procesos por desahucio se mantienen prácticamente invariables en el último año. Así de las 1.017 demandas registradas en 2006 se han pasado a las 1.008 contabilizadas en 2007.
«La legislación española protege al inquilino. Y aunque los trámites judiciales de desahucio son rápidos, aunque no tanto como en otros países de la UE, la recuperación por parte del propietario del inmueble ocupado es muy lenta y penosa. En pocos casos se produce antes de seis meses desde la presentación de la demanda en el juzgado», explica Francisca Castellano, secretaria judicial del Decanato de Málaga. «Esto -añade- repercute directamente en la decisión del arrendador que no se atreve ya a poner en alquiler el inmueble».
Para agilizar los desahucios, el Gobierno ha previsto la creación de juzgados especializados en esta materia, que en el caso de Málaga, entrarán en funcionamiento el próximo 28 de abril.
Sin embargo, pese a celebrar la apertura de un nuevo órgano judicial de primera instancia en la capital, no todos opinan que lo más conveniente sea su especialización en desahucios, algo que, por otra parte, debe decidir aún el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Los secretarios judiciales abogan por su no especialización y que este juzgado venga a desahogar la carga de trabajo de los ya existentes a los que llegan anualmente 2.400 asuntos, muy lejos de los 800 casos por juzgado y año, cifra que considera óptima el CGPJ.
Si bien estima necesario agilizar al máximo los juicios por desahucio, Francisca Castellano considera que es más urgente «reducir los trámites de la fase declarativa y una nueva regulación que facilite y acorte los procesos de notificaciones al demandado».
Actualmente la LEC exige encontrar personalmente al demandado o a un familiar para notificarle el desahucio, una tarea difícil, lo que puede alargar el proceso dos o tres meses. En el caso de Málaga, además, esto se une a la escasa plantilla del Servicio Común de Actos de Comunicación (SCAC), funcionarios encargados de realizar todas las notificaciones de los juzgados de la capital, que, según Castellano, «se mantiene en idéntico número que en el año 2000, pese haberse incrementado más del doble su trabajo.
Etiquetas: hipotecas, hipotecas en malaga, morosidad

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